
Yo siempre pensé que el infierno estaba "p'abajo", pero tras la subida de mil demonios de hoy, está en el alto de la Collada de Arnicio.
Y es que ¡vaya lo que sufrí hoy, mi madre! porque a una rampa larga... pero empinada le sucedía otra que, contrariamente a la primera, era empinada... pero larga, con una temperatura próxima a la del averno, unos 30º, que en los farenheit deben de ser por lo menos 400 ó 500, y que al precio al que está el dólar te obligaba a llevar un único pensamiento en la cabeza. "seguro que detrás de la curva en la que termina allá arriba esta p... rampa, están los del avituallamiento con una "Voll damm" fresquita, con un dedo de espuma, en una copa empañada por la que se deslizan dubitativas, juguetonas... unas lágrimas reflejo del placer que voy a sentir en cuanto la sienta en mis labios secos, resecos, requeterresecos, ¡que tenía mucha sed, vamos! ¡Nada, ni "pa" Dios, un "abrevaderu vaques"!
Y es que en el pueblo de Olé, encima recochineo (¿o era Orlé?) empezó el ascenso a los infiernos, avisándonos ya de que lo más dantesco comenzaba un poco más arriba, en la localidad de, vaya nombrecito, Mueres (¿o era Bueres? bueno, lo importante es lo que sentí) y que dejaba intuir allíiiiiiiiiii arriba a la izquierda, en lo más aaaaaaaalto la llegada, no sin antes pasar, para más ironía junto a la aldea de Nieves, ¡solo faltaba on the rocks!
Tras haber sudado sudor, cerveza, colacao, mojitos, caipirinhas... creo que llegué a la meta... me parece... seguramente... daban una camiseta y había gente parada y doblad

a, así que a lo mejor era allí... comencé el descenso hacia ¡¡¡¡¡el río!!!!! a fin de resarcirme de tamaños ímprobos esfuerzos.
El agua estaba fresquina, bueno, fresca, fría, helada, cortaba...¡"cagun" su madre quedé del color y la temperatura de un langostino de esos de los de "chevame a caaaasaaaa"!
Una vez acicalado, con Arenesco y Jnicols me dirigí a un oasis a la búsqueda de mi onírico deseo espumoso, dorado y congelado, cual funcionario en su nómina, dando así por finiquitada mi jornada de ascenso a la Collada de Suplicio (¿o era Arnicio?)