lunes, 23 de marzo de 2009

Mi hoja roja

Antiguamente, la picadura de tabaco y el librillo de papel eran el talismán que a los fumadores acompañaba. En el librillo, para indicar la próxima finalización del mismo, una de las hojas era roja: se acerca el final, ¡no va más!

Miguel Delibes, en su famosa obra, ya se valió de esta metáfora para señalar el fin; ahora, tras la Media Maratón de Trubia, yo me sirvo de ella, pues ya no doy más, he bajado de 1:30 en unas condiciones atmosféricas perfectas, un trazado idóneo, mi mayor esfuerzo y una distancia roída por un argayu. Creo que ya no podré superar esta marca.

La mañana se había presentado fresca, sin apenas brisa, un olor pestilente cubría la ciudad armera; el café solo ya había empezado a cabalgar cuando se inició la prueba. Los primeros capítulos transcurrieron veloces, tal vez sin fijarme demasiado en su contenido, palabra tras palabra, página tras página. Mis ojos devoraban las letras sin apenas tiempo para sentir, hasta que mediada la obra, camino de Santiago, mi cuerpo comenzó a resentirse del esfuerzo reclamando mi atención, refrenando mi sucesión de lecturas casi hasta el punto de hacerme doblar la esquina superior de la página.
En San Andrés se iniciaba el desenlace; los últimos capítulos eran la clave para conocer si la obra era meritoria, así que los fui desgranando uno a uno, paso a paso, metro a metro, hasta llegar a un final inédito para mí, 1:29:15.

Ha sido mi mayor éxito, mi best seller, mi “El código da Esquíus”, número 1 de ventas en mis piernas y en mi corazón, mi hoja roja.

Pero aun me quedan un puñado de hojas blancas que puedo y quiero disfrutar como si fueran el último librillo, una de ellas la quemaré en lo que no es más que un libro de bolsillo, los 10 k. de Langreo, pero es que en tan poco espacio se puede disfrutar tanto…

De vuelta a casa, en el coche, como en mi blogue, los acordes del “Aubrey” de Bread supusieron, suponen, el epílogo de mi enfrentamiento con mis molinos de viento.

7 comentarios:

  1. IMPRESIONANTE.
    ENHORABUENA JOVEN

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  2. ¡Gracias, Jorgerivero! Me parece que hasta aquí he llegado; pero igual hay más librillos en el estanco...

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  3. Muy bueno Spunik Esquius, pero aun nos quedan unos cuantos libros que correr y disfrutar ;-)

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  4. Y biberones también, Perti, que alguno aun no ha comenzado a dar sus primeros pasos.

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  5. Como la enhorabuena por la carrera ya te la di, ahora te la doy por lo escrito, y por escrito.

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  6. ¡Gracias, Caxous! Lo tuyo son las hojas y las cimas blancas.

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  7. ¿Como que hasta aqui?
    No me creo nada.Tu progresion es magnifica.Aun te queda mucho que mejorar hasta que seas mayor.El 1:27 en la siguiente
    Animo grandon

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