Me dejaron sin cafetín precarrera, me cambiaron los churros por una tortita, me amenazaron con que voy a ser el único que vuelva de la maratón de Oporto el domingo y no el lunes, se conjuraron para extinguirme psicológicamente, me dejaron sin inscribirme, me taponaron en la salida… pero todo fue inútil, en vano, baldío cual primera rebanada de pan Bimbo; mi excelente correr; mi depurada técnica subiendo, llaneando y bajando; mi elegante gesto atlético hicieron que mi dorsal Cruz esta vez se convirtiera en la de la Victoria y la llevaran en su punto de mira durante los 6.500 metros que separan Luanco de Candás, bueno, en su punto de mira… eso al principio, porque después las diferencias fueron tan amplias que cuando llegaron a meta mis compañeros mi semblante ya no reflejaba la más mínima señal de acritud si no fuera la de la larga y tediosa espera tras haber alcanzado la capital de Carreño en 27:25.
Pero "ná”, a pesar de todo son buenos chavales, bueno, todos menos uno, el de “L’Arena”.
Fotos de Rodrigo, grasias.
Grasias, Frrial, por tus fotos.
Vídeo de KikesKal, grasias.
Clasificación
Grasias, Frrial, por tus fotos.
Vídeo de KikesKal, grasias.
Clasificación
Gran carrera, gran tiempo, lo llevamos en los genes primo que le vamos a hacer, tendran que seguir viendo tú cruz de la victoria alejarse poco a poco.
ResponderEliminarUn abrazo y suerte en Oporto.
No dudes por un momento que los aires de Escoreo, Ricuovu, Sangreña...están en nuestros genes, Servando; bueno, por los tiempos marcados más en los tuyos que en los míos.
ResponderEliminar¡Suerte para el domingo en el Manolón y espero ver esos 2:59:59!